El pasado jueves 31 de julio, Murias de Paredes acogió una jornada dedicada a recuperar y transmitir el conocimiento ancestral sobre la construcción de puertos de riego tradicionales. De la mano de Toño, pedáneo y conocedor profundo de estas técnicas, los asistentes aprendieron cómo se erigen estas infraestructuras que durante siglos han permitido llevar el agua del río Omaña hasta los prados, manteniendo vivo el paisaje silvopastoril de la comarca.
Los puertos de riego son mucho más que simples canales: representan un pacto comunal entre vecinos, montañas y estaciones, y su gestión sigue normas precisas que garantizan la equidad en el reparto del agua. En Murias de Paredes, el sistema establece que cada finca riega según su tamaño, y los horarios se alternan anualmente entre día y noche, años pares e impares, asegurando que todos tengan las mismas oportunidades.
Durante la jornada se visitó el puerto del Pozo Concejo, construido con la técnica de pared a la rajuela, donde las piedras se colocan verticalmente para aportar resistencia y facilitar el desagüe. También se explicó cómo se construye el puerto en el cauce del río: grandes vigas cruzadas que sostienen ramas, tierra y tapines, creando una presa natural que desvía el agua hacia el canal.
La actividad concluyó con la visita al molino tradicional de pan, restaurado en 2021, que aprovechaba la fuerza del agua para moler el trigo. Un recordatorio de que estos sistemas no solo regaban la tierra, sino que también alimentaban la economía y la vida cotidiana de las familias de la montaña.
Esta iniciativa, enmarcada en el proyecto Somos Agua II, cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del MITECO y la financiación de la Unión Europea – NextGenerationEU. Un ejemplo más del compromiso por preservar y transmitir el valioso patrimonio hidráulico y cultural de Omaña.
Más info: Web de la Reserva de Biosfera de los Valles de Omaña y Luna





