La Cofradía de la Vera Cruz recorrió el Viernes Santo las calles de nuestro pueblo con el Santo Cristo, una talla del siglo XVIII, y la Virgen de los Dolores. Los cofrades desfilaron con la cruz al pecho y cinta morada, y muchos de ellos con el traje negro de papón. La historia de esta procesión se remonta al menos a 1800. Al terminar, la hermandad se reunió en torno a la sangría, como marca la costumbre.
El Sábado Santo, nuestras campanas tocaron a Gloria al unísono con las de Montrondo para cerrar la Semana Santa. Después, los jóvenes mantuvieron la tradición de las pequeñas trastadas de ese día. Antiguamente, la costumbre llegaba a sacar carros a pasear sin permiso de sus dueños.





